DOS RAMBOS

En Valderrama Jon Rahm irá en el partido estelar con Christian Bezuidenhout

Jon Rahm no es de los que se arruga. (Foto: Real Club Valderrama)
Jon Rahm no es de los que se arruga. (Foto: Real Club Valderrama)
Sábado, día de movimiento. No para el líder que se mantuvo primero. Sergio García bajó a la sexta plaza y Álvaro Quirós a la trigésima. Sólo Jon Rahm ascendió veintidós puestos para ponerse segundo.
A Jon Rahm le llaman hoy en la web del European Tour “local hero”. ¿Local? Pues sí: los de Bilbao nacemos donde queremos, sobre todo en Sotogrande: típico barrio periférico del “Bocho”.

Pero en este sábado el de Barrica, que no es de los que pide un “tupperware” para llevarse sobras del filete, se ha tragado los dieciocho hoyos de Valderrama de 67 bocados pinchados en un bogey y en cinco birdies. Los dos últimos de postre en los hoyos 17 y 18. Justo en esos hoyos el viernes cometió sendos bogeys. Este sábado acabó líder en Casa Club con un acumulado de -5.

Él y Thomas Bjørn hicieron cuatro golpes menos del campo que es par 71. A este último le apodan desde hace mucho el Gran Danés. Pero si acudimos a Wikipedia nos enteramos de que “el gran danés, dogo alemán o alano alemán es una raza canina conocida por su gran tamaño y personalidad delicada, considerado como el Apolo entre todas las razas por la Federación Cinológica Internacional”.

Pues una de tres, o los “cinológicos” no han almorzado con el ex Capitán Europeo de la Ryder Cup, o los que ponen apodos no han leído la popular enciclopedia digital, o,  finalmente, tienen razón quienes firman que sobre gustos no hay nada escrito y los Apolos surgen como los cuentos: por fantasía.

Hijos de la Wikipedia, queridos: si el bueno de Thomas –que seguro que es muy bueno- daba miedo hasta mientras sonreía en la entrevista. Pero me alegro de que este veterano hiciera el sábado tan estupendo resultado y se quitara el mal sabor de la víspera que terminaba +2, salvándose del corte por la campana.

Los magníficos resultados de esos dos muchachotes contrastan con los del resto de colegas. Únicamente 19 jugadores ganaron al campo, 6 se atuvieron al Par y el resto, o sea 50, fueron abatidos por el calor, la velocidad de los greens, las estrecheces de las calles o el rugoso volumen de los abundantes alcornoques; hubo dos +10 en el día y un montón de +5, entre ellos el de Álvaro Quirós, ese sí “local hero”, que resultó más doloroso que otros pues el día anterior iba segundo y jugaba en el partido estelar.

Así las , el inventario patrio de jugadores es parecido al de un depósito de cadáveres tras ser asaltado por una banda de barrio: como en la novela titulada, con colosal incorrección política si fuese hoy, “Diez negritos”, lo que narramos primero son la bajas. De los “Veintidós españolitos”, trece no pasaron el corte y tres van por encima del par. De los otros seis que van bajo par hay que lamentar, además de la debacle de Álvaro Quirós los resultados de Adri Arnaus y de Sergio García, que hicieron +2 en el día.

Lo malo no es el resultado aislado sino que sus posibilidades de ganar son más humo que alguna probabilidad real. Están -2 en el acumulado, a 8 golpes de la cabeza.

Por ello el partido estelar de la ronda final concentra todo el interés ya que Jon Rahm, que no es de los que se arruga, tiene el reto de remontar cinco golpes que son los que le lleva el líder – serenidad, precisión y buenos rebotes – Christian Bezuidenhout.

Y, ¿quién es este Christian? Lo primero que hay que decir es que es un desconocido para el gran público y, sin embargo, este año ha hecho un cuarto puesto (Hero Indian Open) y, hace sólo una semana un tercer puesto (BMW Internacional Open). Es el 273º en el Ranking Mundial y el 46º en la Carrera a Dubái. Nacido en Sudáfrica jugaba al golf con cuatro años. Silvester Stalone es su actor preferido y entre sus amigos es conocido como “Rambo”.

Curiosa coincidencia pues a Jon tomando como apoyo su apellido, sus compañeros de la Universidad de Arizona le apodaban Rahmbo.

Así que el partido estelar del domingo sí va de héroes uno local y otro foráneo: dos rambos sobre los que se podrán evocar las manida frase del protagonista de la popular saga: “no siento las piernas”. Y cuando a la altura del hoyo 9, por ejemplo, sufra usted, pacífico espectador, por la tensión de la agónica lucha, podrá oír que alguien que conoce a Jon Rahmbo le dice: “eso que usted llama infierno, el lo llama hogar”.

Y si alguien, al terminar el Estrella Damm N.A. Andalucía Masters le pregunta al vasco, “¿cómo vivirás Johnny?, el responderá “día a día, señor”. Lo que decíamos: un héroe local.

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