PLAYOFFS EN MARCHA

Patrick Reed gana el Northern Trust Open, Jon Rahm estuvo cerca

Rahm no logró aguarle la fiesta a Reed. (Foto: @PGATour)
Rahm no logró aguarle la fiesta a Reed. (Foto: @PGATour)
Terminaba este domingo primero de los Playoffs con Sergio García eliminado, Rafa Cabrera Bello en pie para el segundo y Jon Rahm muy arriba aunque no ganó pese a que buscó esa victoria.
El afilado horizonte de Manhattan tendría que haberles servido de aviso. Una ciudad capaz de rasgar el cielo puede surcar de sangre tus ambiciones. Nueva York está más presente desde la orilla de Nueva Jersey que en el la avenida 72. Desde el Liberty National Golf Club se aprecia toda la inmensa, la inabarcable densidad de una ciudad mundial y retadora.

Los jugadores de golf, la miraban sólo de vez en cuando, sólo de reojo. Y sin embargo un dios de acero y cristal te habla y no consiente que le des la espalda. El primer torneo de las series finales estaba acabando con varías esquinas a vigilar. Estaba el rincón de los que no estarían entre los 70 mejores y quedarían eliminados.

La suerte, que tanta falta hace para abrirse paso en la ciudad de los rascacielos jugueteaba con dos españoles. Rafa Cabrera Bello, ausente para estar con su esposa que dio a luz a su primera niña, rondaba el puesto 68. Sergio García, después de no haber superado el corte, se movía por la parte mala de la tabla. Él ya no podía mejorar, mientras otros le iban superando.

Un segundo rincón de la noticia estaba en los partidos de cabeza. Antes de comenzar esta primera ronda entre el primero, Patrick Reed y el grupo que cerraba el Top 10 del torneo sólo había cuatro golpes. Jon Rahm, tercero empatado solo distaba dos golpes.

Pero como decía la Maia de City of Ashes: “Soy de Nueva Jersey. He nacido en lodos tóxicos”. Y esa aspereza pegajosa del golf se puso de manifiesto desde el primer momento. Ya no se daban los espectaculares -8 de Brandt Snedeker del sábado, dos eagles incluidos. El río Hudson había humedecido de aire frío los entusiasmo de aquellos dos primeros días con los -7 de Jordan Spieth y Andrew Putnam. Estábamos en el cuarto y último día y ganar era la opción elegida. Uno elige la victoria. Pero sólo se cumple el sueño si es la Victoria quien nos elige.

En esta ronda acariciaban la victoria desde el partido estelar el citado Patrick Reed y un sorprendente Abraham Ancer. El mexicano con un birdie ya le arrebató el liderazgo al norteamericano en el hoyo 3; éste había cometido dos bogeys seguidos.

Pero la sangre la olían también jugadores que iban más retrasados en la clasificación y jugando en los partidos que iban por delante: Justin Rose, Rory McIlroy, Justin Thomas eran algunos de los que no se rendían en el primer tercio del recorrido.

De hecho, con Jon Rahm saliendo del hoyo 6 era colíder con Patrick Reed, Abraham Ancer (que acababa de hacer bogey) y Brandt Snedeker.

Sobre el cielo de Manhattan unas nubes marengo preferían ver el golf de Jon Rahm que dejar caer su líquido. A lo mejor al español le pasa como a mí  y a ese personaje de Manhattan de Woody Allen: "Me gusta la lluvia. Lava recuerdos de la acera de la vida."

Pero Jon no es de los que cuenta nubes un domingo de ronda final, sino que mide los pies que quedan para hacer el siguiente birdie. Hoy sí estaban entrando los putts y terminaba líder en solitario los primeros nueve hoyos después de tres birdies y seis pares: limpio de bogeys.

En la segunda vuelta, aunque cometió un bogey en el hoyo 11, lo recuperó en el siguiente. Tenía una actitud de vencer. Mientras lo veía por televisión, un buen amigo me enviaba un whatsapp con una inscripción que decía: “Nunca dudes de que lo conseguirás, sino ni te molestes en empezar”. Todo un lema para alguien como Jon Rahm que debió levantarse esta mañana con la convicción firme de que era el día de conseguirlo.

Le ponía todo lo que era posible, pero se le cruzaron el hoyo 14 y el 15; en el primero un “tripateo”; en el segundo tiró la bola al bunker de calle; no cogió green con su tercero sino un rough terrible: estos dos bogeys le privaban del liderazgo. Duro golpe que había que olvidar cuanto antes.

Pero mientras los resultados de Jon empeoraron, mejoraron los de Patrick Reed que con sendos birdies en los hoyos 15 y 16 ponía dos golpes de diferencia e inalcanzable la victoria.

Del álbum New Jersey del grupo de rock Bon Jovi es la frase: “dicen que para liberar realmente tu cuerpo/tienes que liberar tu mente”. Pues eso es lo que hizo Patrick Reed en el último tramo. La mente de Rahm no fue acompañada por los botes de la bola que no le permitían el final soñado.

La Estatua de la Libertad, que ha visto tanto, parecía complacida del tributo del gran golf del Northern Trust Open ofrecido por estos profesionales.

Y ahora a por el segundo torneo de playoffs. Pasan 70 y se juega la próxima semana en Illinois.

Comparte esta noticia

COMENTARIOS