JON RAHM, DÉCIMO

Justin Thomas suena como un ukelele en Kapalua, un lugar de ensueño

Justin Thomas venció por segunda vez consecutiva en Hawái. (Foto: @Sentry_TOC)
Justin Thomas venció por segunda vez consecutiva en Hawái. (Foto: @Sentry_TOC)
El Sentry Tournament of Champions, primer torneo del año del PGA, convoca en la isla de Maui, Hawái, a los ganadores de algún torneo de la PGA de la temporada anterior.
Además del paisaje - el Plantation Course transcurre durante la mayoría de sus hoyos por parajes desde los que se divisa el Pacífico - la atracción deportiva está en el nivel profesional de los jugadores, varios de ellos entre los diez mejores del mundo. También es verdad que otros convocados no han viajado a Hawái: trece en total con, sobre todo, dos figurones muy premiados en la temporada pasada.

Falta Rory McIlroy, Trofeo Jack Nicklaus (Jugador del Año del PGA Tour); Trofeo Vardon PGA (líder de resultados); Premio Byron Nelson (líder de resultados en PGA Tour), y Ganador de la FedEx Cup (regularidad en el Circuito PGA).
Y falta el héroe local Brooks Koepka, Jugador del Año en PGA y jugador con más ingresos de la PGA.

Entendemos los motivos de todos, y más los de quienes -por la fechas y la distancia- encuentran menos aliciente para volar a Hawái: Marc Leishman, Justin Rose, Shane Lowry o Francesco Molinari.

Sin embargo, ya digo, con los que están jugando el torneo es muy interesante. Interesante y en ocasiones difícil incluso para estos profesionales. Las Islas Hawái se yerguen en el océano en medio de ninguna parte. Y el mar las combate. Y el viento parece querer tumbarlas sobre las olas.

En esas condiciones, en campo entrenado puede no parecerse en absoluto al que hay que jugar. En un hoyo en el que el segundo golpe se daba un día con un hierro 9, al siguiente hace falta un hierro 7.

Y luego están los greens; engañosamente amplios, pues son extraordinariamente ondulados – “movidos” se dice en el argot. Así que unido movimiento y vientos el golpe viene a ser en ocasiones víctima del azar y la bola se comporta de manera errática.

Eso va minando la confianza de los jugadores y acentuando su prudencia. Evitan tirar cerca de bandera y la bola lejos de hoyo no permite, no han venido permitiendo hacer birdies.

Después de tres días de competición Xander Schauffele, lideraba la tabla de clasificación con -11. Era el defensor del título  y antes de comenzar la ronda final sacaba un golpe a Justin Thomas (-10) tres a Gary Woodland y cuatro a siete jugadores; entre ellos a Jon Rahm.

El español había jugado un día del movimiento bien peleado. Le faltó la puntilla del putt, cuando en los dos últimos hoyos su bola se quedó colgando de la copa en dos buenos putts. Es este el primer torneo de la temporada americana para él y para otros cuantos y terminar ganando es un buen comienzo.

Así, que la ronda final se presentaba con su toque de emoción… y de sueño para quien desease verlo por televisión española. Era madrugada de Reyes Magos y quedarse despierto hasta tan tarde podría dejarle a alguien sin juguetes. Imagínense a Melchor, Gaspar y Baltasar enganchados al golf por televisión.

Y esa ronda final del Sentry nos dio algunos datos de interés. Jon Rahm terminó -1 después de un solitario birdie y veintiocho hoyos sin bogeys. No fue suficiente para alcanzar la cabeza, aunque sí un honorable décimo puesto.

La cabeza terminó siendo triple con Xander Schauffele, Patrick Reed y Justin Thomas. Éste último venía jugando muy bien, sin errores, pero cometió bogey en los hoyos 17 y 18 (72 y 73 del campeonato regular en este campo par 73). No son los dos hoyos finales los que uno desea fallar.

Después de ellos hay mas hoyos regulares para recuperar. Justin estaba sufriendo, sin duda, la presión de saber que Patrick ya estaba en Casa Club con -14. Y él, Justin, no se podía permitir en el lujo de fallar; y falló. Al menos consiguió empatar y compartir el liderato.

Además, estaba el “pequeño problema” de Xander Schauffele que le acompañaba en el partido estelar y sintiendo su aliento; aliento de alguien que conoce el campo, que le gusta y donde ya había ganado en la anterior edición.
Si esto no es presión que venga Magefesa y lo vea… con un manómetro de precisión.

Finalmente los tres  - Thomas, Reed y Schauffele - empataron en el recorrido regular, lo que les llevo a los hoyos de desempate, que fueron tres en el par 5 del hoyo 18. En el primero dijeron adiós a Xander Schauffele cuyo par fue insuficiente frente al birdie de sus adversarios. En el segundo empataron con par los dos que quedaban.

Tuvo que ser en el tercer intento cuando Patrick Reed, que había hecho el mejor recorrido del día, -7v – se viera superado por Justin Thomas: éste hizo birdie frente al par de Reed.

Esta victoria convierte a Thomas en el más joven en llegar a las doce victorias y formar parte de los que han vencido en Hawái dos veces seguidas. Un buen comienzo de año ocupando la primera plaza en la clasificación de la FedEx Cup. Y lo hace en un lugar de ensueño, en Kapalua.

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