DEL KIKUYO A LA POA ANNUA

Jon Rahm disputará la cabeza en el  WGC Championship Mexico

Jon Rahm (-9) terminó por el Top 5 y con serias posibilidades de ganar. (Foto: @littleJRmaza)
Jon Rahm (-9) terminó por el Top 5 y con serias posibilidades de ganar. (Foto: @littleJRmaza)
Después de tres días de juego en Chapultepec, el vasco terminó en puestos preferente y con serias posibilidades de ganar en su primera aparición un Campeonato del Mundo. Crece con fuerza como la Poa.
Oigo al locutor hablar de la hierba de Golf Club de Chapultepec, y me quedo pensando. Sabemos que la vida imita al golf; mis lectores lo saben de sobra por los documentados argumentos que les he proporcionado desde estas páginas. Sí la vida imita al golf, pero ¿y la Naturaleza?
Me surge la duda cuando escucho al locutor decir que la hierba del campo donde se está jugando el World Golf Championship Mexico es Kikuyo.

Mi vena investigadora, heredada de ancestros antropólogos, espeleólogos y periodistas, se pone al rojo vivo. Busco en libros, legajos y documentos y recalo finalmente en una fuente de Internet que me da claves para esclarecer este punto. Veamos qué es y como se comporta esta planta.

“El Kikuyo, Kikuyu (Pennisetum Clandestinum) o Pasto Africano, posee un crecimiento muy agresivo que le permite dominar las demás especies que se siembren con ella, inclusive la Bermuda”. Y añade mi fuente que el Kikuyo es “competidor e invasor si se implanta junto a otras especies”.

Es decir, igual que Dustin Johnson en este torneo mexicano donde su golf ha crecido agresivo lo que le ha permitido dominar a muchos, inclusive a alguien tan clásico como la Bermuda: a Jimmy Walker.

Otra pista para saber si el Kikuyo imita el golf me la da este texto que me pasa mi prima Margarita que viene a la biblioteca con una copa como su nombre.

.- Toma primo. O mejor escucha. Jajajaja – se ríe -: el Kikuyo es como tú en el golf, “en invierno o bien con los primeras heladas toma color amarillo y queda en estado de latencia hasta la primavera”.
.- Perdona, prima pero yo no me pongo amarillo, sólo algo pálido. Y eso de que mi juego se queda latente habría que verlo, porque el otro día desde el barras blancas hice +1…
.- Pero so burro, si con tu hándicap te dan golpes hasta en el tee de prácticas.

Le dejo con su copa de Margarita y vuelvo a sumergirme en mi investigación sobre si la Naturaleza sigue al Golf.
Y a los pocos minutos, igual que Arquímedes tras descubrir que el volumen de agua que asciende es igual al volumen del cuerpo sumergido, grité yo ¡Eureka!

¿Por qué? ¿Cuál ha sido mi descubrimiento? Lean esta frase hallada y que subrayo en rojo en mi Cuaderno de Campo: el kikuyo “tiene muy alta capacidad de recuperación en caso de deterioro”. ¿No es esta la quintaesencia del buen jugador de golf?

Muchas veces, como en la vida, los reveses se hospedan en el juego del golfista y raspan su ánimo hasta dejarlo casi sin latidos. Es entonces cuando se pone a prueba si estamos ante un auténtico profesional del golf o ante un ocasional paseante de los fairways.

.- Exacto, primo, ahí has acertado por una vez en tu vida – suelta Margarita- Eres un lince
.- ¿Ah, si? Soy un lince…
.- Sí, especie en extinción – dice guiñando un ojo
.- ¿?¿?¿? – quiero decir yo pero no me sale nada.
.- Es una broma – aclara -. Pero lo cierto es que has dado en el clavo. Y si no, mira lo que hizo Jordan Spieth este sábado en México. Después de entregar dos tarjetas mediocres el jueves y el viernes (71- 72) y acabar +1, sale el sábado y hace -8 , con seis birdies y un eagle; eso es lo que define al Kikuyo y al gran jugador: alta capacidad de recuperación en caso de deterioro.

En fin, queda acreditada a nuestro juicio que Naturaleza y Golf al menos van de la mano.

Hay otra hierba muy en boca de los que jugamos al golf. Es polémica. Es la Poa Annua. Unos creen que hay que cultivarla y dejarla crecer, para luego segarla a la altura adecuada y jugar sobre ella. Para muchos otros es una plaga que invade otras zonas y que con su rasposa textura dificulta la trayectoria de la bola en el green.

Pero una cosa es segura: si la Poa Annua prevalece en su campo de golf, “se debe a que es una especie de césped más competitiva bajo su peculiares condiciones de manejo”.

O sea, lo más parecido en esto a Jon Rahm: es competitivo al máximo y tiene sus particularidades de temperamento. Pero bajo esas condiciones  y dominándolas llegará muy lejos y muy alto.

Por ejemplo, después de tres días de juego en Chapultepec, Jon Rahm (-9) terminó por el Top 5 y con serias posibilidades de ganar, en su primera aparición, un Campeonato del Mundo.

En cualquier caso, así como toda planta necesita la luz exterior para crecer vigorosa y dar color a la vida, cada jugador de golf, como cada hombre, necesita una luz interior, algo que inyecte sentido a la propia existencia.

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