GOLF ÓPTIMO

En el Irish Open Rafa Cabrera Bello a un golpe del líder Robert Rock

Rafa Cabrera Bello, gran jornada en Irlanda. (Foto: @RCabreraBello)
Rafa Cabrera Bello, gran jornada en Irlanda. (Foto: @RCabreraBello)
A punto de bajar de 60 golpes en una vuelta. Robert Rock hizo 11 birdies en el campo de Lahinch que es par 70. Pero, ¡ay!, cometió bogey en el hoyo 4. También en el Top 10 Jorge Campillo y Jon Rahm.
Debió ser espectacular ver a Robert Rock en los últimos nueve, donde hizo birdie al hoyo 10 y seis birdies entre el hoyo 13 y el hoyo 18. Qué manera de acabar una ronda.
Y es que hay días que parece que todo sale bien. En el golf y en la vida.

Esta última afirmación – que haya días en la vida que todo nos sale bien – no es compartida por una nada despreciable parte de la humanidad: ellos se llaman a sí mismos realistas. Los demás les llaman pesimistas.

Una deriva de esa visión realista/pesimista es la del sieso ( y sus variantes ·sieso manío, sieso podrido), expresión andaluza que se aleja de la definición de la RAE (“ano con la porción inferior del intestino recto”) para definir al tipo de persona “inaguantable, molesta y desagradable” que en su cúspide alcanza a categoría, también andaluza de “malaje”.

Es alguien con “mal ángel” quien cuando le dices que la en la vida hay días en que todo sale bien, te amargan la existencia profetizando que mañana será un día ruinoso: “será malaje el tío”. Un malaje, un sieso, sufre viendo feliz a alguien. Incluso puede llegar a sufrir con buena intención, como con lástima al ver al optimista camino de un desastre anunciado.

Bueno, pues a Robert Rock le salió redonda y contundente la jornada en el Lahinch Golf Club. El inglés está jugando con respetable resultados. Y con un juego admirable que sin embargo le mantiene habitualmente por la mitad de la tabla en los torneos en esta temporada. Su mejor resultado es un decimoctavo puesto en el Hero Indian Open pero, por ejemplo, no pasó el corte la pasada semana en Valderrama.

En los hermosos links del Condado de Clare ha habido otra persona a la que la vida le ha sonreído este sábado y ese es Rafa Cabrera Bello. El español, que en la primeras dos jornadas había hecho resultados buenos (68 y 67), en la ronda del sábado ha destacado con un -7, para un acumulado de -12, a un sólo golpe del líder.

Estamos a dos semanas del Open padre de todos los open, el British, y el canario está en condiciones de llegar preparado y con capacidad de hacer un torneo que le relance.  ¿Por qué no? Tras un discreto puesto en el US Open (65º), quedó 3º en el  BMW  International Open que se jugó hace dos semana en Alemania.

Es un buen momento del calendario para dar una vuelta a la situación y brillar de nuevo. Aunque me ha salido un frase como de horóscopo, lo cierto es que Rafa Cabrera Bello necesita un momento de impulso para volver a los principales puestos del ranking. Toca ver la alegre sonrisa del golf español.

Y doy un paso más: si hay en la vida días que todo sale bien, lo mismo puede haber una semana en que la vida te sonríe. Y, ya puestos, un mes de vida sonriente. Yo mismo, y perdón por la autorreferencia, he tenido un rato de gran alegría esta tarde en un club de a la orilla del mar. Resulta que Margarita, mi más bella prima anda precisamente por Irlanda con los árabes de la  Dubai Duty Free que patrocinan el Irish Open. Así que estaba un poco solo.

Y, hete aquí que me llama una amiga – y lectora de este blog – y me dice que jugaba un campeonato en este mismo lugar. Y ahí me he ido para saludarla y celebrar con ella su cumpleaños. Lo hemos pasado de lujo y el encuentro es de los que dejan la huella de las amistades buenas. Me dirá un siesomanío, que “¡bah” una tarde no es ná”.

No, señor, siesomanío, una tarde puede ser de una felicidad eterna cuando la amistad se entrega sin límites, es de decir ilimitada: esto es, de felicidad hasta la costas de los infinito. Los minutos tienen dimensiones variables según el corazón de quienes los comparten. Y esta tarde, lo necesitaba, ha sido de magnitudes siderales.

Porque la vida imita al golf, donde un golpe extraordinario te hace olvidar la mañana antipática que llevabas hasta ese hoyo. Ella – un café, una sonrisa, la sencillez de un gesto, la palabra y un álbum de fotos – han roto nubes para despejar horizontes de hermosura. Amigos: esto es la vida, esta es la razón de una buena y tierna amistad. Y que nos quiten lo bailao, lo sonreído, lo disfrutado.

Lo mismo pueden soñar, por motivo de menor enjundia pero con pareja emoción, Robert Rock y Rafa Cabrera que tras los impresionantes recorridos de este sábado, saldrán juntos en el partido estelar del domingo.

Sueño yo con aprender a querer a las personas que son amigas del alma y pienso en la razón del refrán irlandés que dice “aquel que no prospera en sus sueños, no prosperará despierto”.

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