DESAFÍO BALE

Florentino medita fichajes y advierte a Lopetegui de nervios y tensiones

Leo Franco, un cese que es una llamada de atención para el futuro de Julen Lopetegui. (Foto:  @SDHuesca)
Leo Franco, un cese que es una llamada de atención para el futuro de Julen Lopetegui. (Foto: @SDHuesca)
Leo Franco, primer entrenador cesado en la Liga por los malos resultados del Huesca y su decepcionante balance. El mismo clima de desolación se vive en la junta directiva del Real Madrid.
Julen Lopetegui ya lo sabe y por reflexión en directo de su presidente. Florentino Pérez le quiso transmitir personalmente que hay tensiones en el vestuario, que le inquieta el daño a la marca del Real Madrid, y que la junta directiva vivió con especial preocupación el derrumbe del equipo ante el Sevilla.



Se pueden producir decisiones drásticas en el mercado de invierno apuntando tanto al entrenador como a jugadores. Florentino es el primer decepcionado sobre todo con Gareth Bale. Sabe que se equivocó al defenderle ante Zinedine Zidane. En el club hay desánimo con Karim Benzema y Gareth Bale.

Ninguno ha asumido su responsabilidad. Karim se enfrenta a una crisis personal de autoestima y ansiedad. No quiere asumir ser el líder ni hacedor de goles. Él mismo se ha frenado en una situación compleja de su personalidad, al borde de la melancolía cuando le falla su inspiración.

En el caso de Gareth Bale, la situación tiene más inquina. El jugador ha puesto a Gales por encima del Real Madrid. Es consciente que domina a Julen Lopetegui y que puede marcar los tiempos a su antojo. Para Florentino, se trata de una traición del jugador y su representante.

Al presidente del Real Madrid le alarman los experimentos continuos del entrenador, y la posesión estéril que se repite rompiendo el modelo de contragolpe y velocidad del equipo. No comprende tampoco que el entrenador margine a los cuatro fichajes: Courtois, Vinicius, Odriozola y Mariano. Lopetegui ha conocido además que el malestar de Casemiro, Asensio y Modric está trascendiendo en el club.

Florentino teme un resbalón en el Camp Nou y el estallido de protesta en el Santiago Bernabéu. Son dos escenarios de crisis no abiertos aún. Pero el entrenador, que no oculta sus nervios, admite que las sensaciones de la pretemporada, el buen partido ante la As Roma, y el comienzo de la Liga, se han evaporado.

El plan de crisis inmediata que se barrunta  en los despachos del Real Madrid apunta a dos fichajes de jugadores en el mercado de invierno. Los dos nombres que se manejan no podrían jugar en la Champions. También se han activado conversaciones para la sucesión del entrenador. Contemplan una gran sorpresa, que se lleva con sorprendente sigilo, y tres opciones para esta temporada 2018-2019, abiertas a renovación por dos años. En esta lista de primeras exploraciones figuran Antonio Conte, Arsene Wenger y Laurent Blanc.

Florentino es el primero que lamenta esta situación. Su director ejecutivo, José Ángel Sánchez, le precipitó a la contratación de Julen Lopetegui que supuso un desgaste para el club, el entrenador y la Selección. El prestigio del propio presidente ha estado en juego. Pero nada funciona y, sobre todo, no hay química entre el entrenador y la entidad.

Quien más sufre esta situación es Amancio, quien aconsejó su llegada. Nada ha funcionado. Julen Lopetegui es un hombre de cualidades, pero excesivamente frío y analítico. Tras la pasión que desató Zinedina Zidane, "triunfar o morir", el choque ha sido demasidado brutal. El Real Madrid sin pasión se descompone y sufre. Es el derrumbe que alarma a Florentino.

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