DESEMPATE ENTRE CINCO

Final inesperado: Sebastian Söderberg arrebata el Omega European Masters

El campeón, Sebastian Söderberg. (Foto: @omegaEUmasters)
El campeón, Sebastian Söderberg. (Foto: @omegaEUmasters)
No estaba entre los favoritos. Nunca ganó en el European Tour. Se enfrentaba con jugadores experimentados. Y nada hacía presagiar tan singular final. Por eso esto es golf. Adri Arnaus quedó a un golpe.
A un golpe. Esa fue la distancia a la que quedó Adri Arnaus. El barcelonés exhibió un juego excelente en la última jornada del Omega European Masters, haciendo el mejor recorrido del día con 64 golpes, los mismos que el australiano Lucas Herbert.

Eso tiene el golf. La vida es parecida: por un número no le toca a uno la lotería; por un segundo pierdes el autobús; por un sello te quedas sin la subvención; por una coma mal puesta suspendes álgebra. Es la vida, que imita al golf. No es para agobiarse, pero sí para darse cuenta del porqué los golfistas profesionales se frustran tantas veces al fallar un putt de un metro. Un golpe es el sí o el no de una victoria.

Es tremendo, sobre todo si uno se fija en que el español, estando a un golpe, quedó sexto. Y eso sucedió porque al terminar los 72 hoyos de los cuatro días de competición cinco jugadores quedaron empatados en -14: Andrés Romero; Kalle Samooja; Rory McIlroy; Gagli Lorenzo y el sueco Sebastian Söderberg.

Lo dicho. Es la vida. Cuántas veces he tenido que tragarme una palabra – sólo una – para no ser desheredado por mi tía Alicia, de corto humor y larga fortuna. Le hubiera bastado a Adri Arnaus no hacer los dos bogeys de los hoyos 11 y 16:  hubiera sido campeón en solitario.

El español hizo cinco birdies en los primeros nueve hoyos, cuatro de ellos seguidos en los últimos hoyos de ese tramo; en los siguientes nueve hizo otros tres para firmar esa vuelta magnífica. Vaticino que Adri Arnaus tendrá una victoria, por lo menos, en la próxima temporada.

Errores los tuvieron todos. También los que disputaron el playoff al quedar empatados en primer lugar.

Era muy variada la procedencia del quinteto: un finlandés, un argentino, un italiano, un  norirlandés y un sueco. Todos ellos jóvenes aunque sobradamente preparados. El más veterano Andrés Romero tiene 38 años y el que triunfó, Sebastian Soderberg, 28.

Ganador del Barclays Kenia Open en 2016 y del Italian Challenge en 2018 (ambos del Challenge Tour), Söderberg estaba prácticamente desaparecido de los titulares. Volvió al Tour Europeo y gana en Suiza un desempate a cinco, cuando no era el favorito. Salvo la tarjeta del segundo días, las demás por debajo de 70 dibujan un juego consistente (64/70/66/66) que le sostuvo en primeros puestos durante todo el final del recorrido.

No se inmutaba; no nos extraña; además del skateboard, otra de sus aficiones es el póker. Y ahí andaba el jugador, haciéndose lo que es, el sueco, y poniendo la misma cara de dobles parejas cuando hacía birdie que cuando cometía bogey.

Sin duda esa serenidad de ánimo le vendrá bien para las futuras competiciones donde es posible que tenga que batirse en zonas de tensión.

La del hoyo de desempate la era sobre el papel, teniendo entre sus otros cuatro compañeros competidores a la figura de Rory o al experimentado Andrés Romero. Pero a él le sobraba temple para hacer el birdie en ese hoyo, cortando así de raíz cualquier tentativa de repetir más hoyos de desempate: los otros no pasaron de par.

Al Circuito Europeo le queda una docena de torneos para cerrar la temporada y el sprint final con las Rolex series dará animación una vez terminada la temporada americana. Veremos buen golf.

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