PASITO A PASITO

Extraordinario debut español: Cabrera Bello, Rahm y Arnaus en Top 5

 Rafa Cabrera Bello y Adri Arnaus en el Club de Campo de Madrid. (Foto: RFEG)
Rafa Cabrera Bello y Adri Arnaus en el Club de Campo de Madrid. (Foto: RFEG)
Si este jueves y no el viernes fuese el corte del Abierto de España dos terceras partes de los 33 jugadores españoles lo habrían pasado: 21 de ellos estaban en el puesto 67º o mejor en el Mutuactivos Open.
Siete jugadores españoles en el Top 20; cinco en el Top 10; tres en el Top 5. Éstos son Rafa Cabrera Bello y Jon Rahm terminaron terceros  con -5 a tres golpes del líder y Adri Arnaus (-6) segundo empatado a dos golpes de la cabeza. Jugaron los tres en el mismo partido e hicieron gozar al numeroso público.

Para ganar a estos hachas, Kristian Krogh Johannessen ha tenido que igualar el récord del campo, 63 golpes, que ya alcanzaron Seve Ballesteros y Eduardo Romero hace casi treinta años, en 1991. El líder noruego al hacer el eagle en el hoyo 15 ya iba ocho por debajo del campo, cifra que mantuvo con un bogey en el hoyo 16 y un birdie en el hoyo 17. El campo del Villa de Madrid es par 71.

Los tres españoles que he nombrado tienen, además de la nacionalidad, otras dos  cosas en común: los tres son pegadores y ninguno de ellos es de Madrid: estos son un vasco, un canario y un catalán. Sí, como el comienzo de un chiste malo.

Pero lo bueno es que además de grandes pegadores están pasándolo de miedo en el recorrido con golpes geniales. Ciertamente quedan otros 18 hoyos, los del viernes, para conocer dónde quedará marcado el corte. Y otros 36 más para conocer el ganador.

Y sin embargo esto está saliendo bien. Huele a éxito, a guiso casero, y no sólo por la cantidad tan importante de jugadores locales, lo que no tendría sentido pues la cantidad no garantiza el buen juego.

No, el olor de este plato, de este cocido madrileño si me permiten el ejemplo tipo MasterChef, es el entusiasmo.
El entusiasmo es hoy en día una especia poco común. Sí, reconozco que hay risas en muchos sitios; y bromas y gracietas. Pues precisamente estas cosas son compatibles con la dejadez, la falta de alegría en el corazón y por ello de la chapuza y la frivolidad. Ésta última es la asesina del verdadero entusiasmo que necesita el oxígeno del amor en lo que se tiene entre manos.

Un médico, un ama de casa, un maestro o un violinista  - usted y yo - , todos necesitamos entusiasmo para acabar bien la obra que nos toca hacer. No se trata de que cada momento sea como el soplar la velas de cumpleaños, sino de que al hacerlo reparemos en que es importante, de que nos toca hacerlo y de que tiene sentido.

Este modo de interpretar la realidad en el Club de Campo Villa de Madrid, más el aliciente de hacerlo ante los suyos va a dar una victoria a estos profesionales. Acaso la victoria que más les puede importar, la del humilde orgullo de haber hecho lo mejor posible lo que era su misión hasta el domingo.

Luego, es verdad, hay otras metas más de por debajo de la piel de cada quien: Rafa Cabrera Bello recibiría una inyección de moral si gana después de este largo bienio sin ganar y el pobre resultado de 2018. Ya lo ha dicho al terminar su vuelta: “muy contento. Jugar en casa siempre es un placer”.

Por su parte, Jon Rahm puede soñar con ser virrey si revalida con una segunda victoria seguida la de 2018. Se le notaba en sus declaraciones que es un reto que tiene entre las orejas. Además se encuentra en casa: “el ambiente ha estado muy bien, ha sido un gran día de golf, muy divertido, Y esperemos que mañana tengamos más gente, ¡Y que siga la fiesta!”

Y el caso Adri Arnaus iba a ser de magnitud cósmica si gana. Este joven barcelonés, sereno y alegre, lleva sólo dos años de profesional; se le ve gozar con esos descomunales golpes de drive y este jueves – a excepción de los entrenamientos – era la primera vez que pisaba el césped madrileño. En la entrevista, al terminar su recorrido andaba custodiando los sentimientos en una joyero de humildad, cuando le preguntaban si una victoria aquí sería un sueño: “sería muy, muy especial; pero, bueno, seguimos haciendo las cosas pasito a pasito”.

Eso es golf y eso esperemos de estos tres campeones, que el viernes vuelven a jugar juntos, puedan entusiasmarse más aún y entusiasmarnos a todos.

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