HURACÁN ARGENTINO

Andrés Romero (-14) lidera el Omega European Masters

El líder en Suiza es el argentino Andrés Romero. (Foto: @omegaEUmasters)
El líder en Suiza es el argentino Andrés Romero. (Foto: @omegaEUmasters)
Se juega en Suiza y ahí han acudido primeras bolsas como Sergio García, Tommy Fleetwood, Thomas Pieters o Rory McIlroy. En los últimos compases de la temporada europea crece la emoción.
Ya estoy de vuelta. Sí, antes de tiempo. La culpa la tiene el tiempo. Bueno, exactamente el tiempo no. Les cuento. Ya saben que por estas fechas tía Alicia invita a un selecto grupo de sobrinos, entre los que me encuentro yo, a pasar unos días en el Caribe. Y allí nos fuimos como cada año.

Últimamente vamos más a solazarnos al Ritz-Carlton Grand Cayman. Una pasada, con algunos buenos restaurantes en su interior, un barman que sabe hacer todos lo cócteles, un playa blanca, un mar de color mar, campo de golf, todos los americanos del mundo y toda la pesca. Sobre todo, eso: pesca; no entiendo cómo les gusta tanto sumergirse.

Paseando per la orilla de la Seven Miles Beach andábamos Margarita, la mas bella criatura del mundo, y yo cuando un botones perfectamente oscuro de piel e impolutamente vestido de uniforme blanco vino a interrumpir tan paradisíaco momento. Al muchacho se le notaba hecho un flan, tembloroso e incierto como la débil rama de una palmera. Me temí lo peor. Estando allí mi vieja tía Alicia temerse lo peor es una postura de gran realismo.

Y, efectivamente, por lo que pude entender, el muchacho había recibido una severa reprimenda de mi anciana pariente por no saber dónde nos encontrábamos en ese momento.

.- ¿Pero quién regaló la quinta estrella a este hotelucho? Joven, ¡cómo es posible anden extraviando clientes como calderilla en un sofá! Dígame, ¿dónde ocultan ustedes a mi sobrina Margarita y ese sobrino-calamidad? ¡Con el dinero que pago aquí cada año! – eso es lo que pude traducir del balbuceante inglés del indígena. Probablemente lo de “sobrino-calamidad”, tenga una traducción más técnica, pero hube de interrumpir en este punto la clase de inglés.

.- Vamos, rápido, primo: ¿qué le pasará a la pobre tía Alicia? – dijo Margarita después de haber puesto en las manos del negro gañán un billete de cincuenta dólares.
En dos minutos llegamos corriendo a Le Bernardin donde tía Alicia se despedía del chef Eric Ripert diciéndole cómo tenía que dar sabor a la langosta. En cuanto llegamos nos dejó sin habla.
.- Ya está bien de esconderse por ahí, sobrinos, que ya sois mayorcitos – soltó y, sin dejarnos decir ni pío disparó -: nos volvemos a Sevilla, que he visto en la noticias que viene un huracán.

.- ¿Qué huracán? – pregunté con cara de asombro.
.- Da igual qué huracán…uno que tiene nombre de libro de Oscar Wilde
.- “El Príncipe feliz” – respondí rápido, como en un concurso de la tele.
.- ¿Cuándo vas a madurar, sobrino? – preguntó retóricamente mi pariente - ¡cómo van a poner ese nombre a un ciclón!
.- Dorian – respondió Margarita, muy calmada  - como Dorian Grey. Pero tía, ese huracán no pasa por aquí. Va desde las Islas Vírgenes hacia Florida: eso está al Este, más allá de Cuba y debe haber más distancia que de Sevilla a París.
.- Nada, nada – sentenció tía Alicia -, si se  da la vuelta para el Oeste a mi no me pilla aquí. ¡De ninguna manera!

No hubo modo de convencerla de que los huracanes no son como algunos políticos, sino que tomada la decisión de ir a Florida se mantienen ahí con fuerza cuatro, o lo que sea.
Así que, sin tiempo de tomar ni una almeja volvimos a España y a ver por televisión el Omega European Masters que se juega en Suiza donde no llegan ni los huracanes ni los maremotos.

Lo primero que me ha llamado la atención es ver que jugaba Rory McIlroy que hace menos de una semana estaba en Atlanta ganando el Tour Championship. Uno esperaba que se dedicara a descansar y a contar los billetes del suculento premio. Pero ahí estaba como un gran profesional. De hecho cuando encendí la televisión iba primero. Después la cosa se torció.

El primer error llegó en el hoyo 14, un par 5, en el que dio un golpe descomunal con el driver de más de 400 yardas, y luego con un sand en la mano tiró la bola al agua: bogey. En el hoyo 17: bogey. Y otra vez al agua en el hoyo 18: bogey. Vaya manera de terminar ese recorrido. Bueno, pues con todo y con eso está -11, a tres golpes de la cabeza.

Cinco españoles pasaron el corte: Eduardo de la Riva (-3); Álvaro Quirós (-3); Adri Arnaus (-7); Miguel Ángel Jiménez (-8) y  Sergio García (-10).

El líder es el argentino Andrés Romero (-14). En la tercera ronda empezó mal con un bogey y un doble bogey antes de los nueve primeros hoyos, que supo enderezar con tres birdies. En la segunda parte, aunque se le atravesó el hoyo 11 e hizo bogey, del hoyo 13 al 16 encadenó una bonita serie de birdie-eagle-birdie-birdie para acabar el día -4  dejando flamear la albiceleste en lo alto de la pizarra.

Es Andrés como un huracán de pasión en su frío juego de aciertos. El domingo defenderá su posición preferente tan bien conquistada.

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