UN ESPAÑOL EN LA FINAL

Nadal se exhibe ante Del Potro y se cita con el verdugo de Carreño

Nadal pasó como un vendaval por la Arthur Ashe. (Foto: @usopen)
Nadal pasó como un vendaval por la Arthur Ashe. (Foto: @usopen)
Magnífica reacción de Rafa Nadal para acabar con el sueño de un Juan Martín del Potro, borrado de la pista tras haber mostrado una gran firmeza en la primera manga.
No habrá final española pero si hay un finalista español en Flushing Meadows. Rafa Nadal peleará contra el sudafricano Kevin Anderson -verdugo del español Pablo Carreño- por conquistar su tercer título en el Abierto de Estados Unidos tras remontar al argentino Juan Martín del Potro e imponerse en cuatro sets por 4-6, 6-0, 6-3 y 6-2 tras dos horas y media de un partido donde recuperó su mejor tenis en mucho tiempo.

Nadal, campeón en Nueva York en 2010 y 2013, no falló en su oportunidad de jugar su vigesimotercera final de un "grande", la tercera en una temporada en la que ha firmado un nuevo retorno al mejor nivel y en busca de sumar el decimosexto de su carrera y seguir al acecho del suizo Roger Federer.

Y todo después de una magnífica reacción para acabar con el sueño de un Del Potro, borrado de la pista tras haber mostrado una gran firmeza en la primera manga y augurar más problemas de los previstos.

Pero Rafa no estaba dispuesto a que el tenis español, ese que a partir del lunes dominará ambos rankings mundiales, el masculino y el femenino, sumase otra decepción tras la derrota en la final de dobles de Feliciano y Marc López y la del asturiano Pablo Carreño en la primera semifinal  (4-6, 7-5, 6-3, 6-4) ante un Kevin Anderson. El sudafricano será el último obstáculo este domingo en Nueva York para Nadal, que va de menos a más y que brindó un tenis de mucho nivel en la Arthur Ashe, muy cerca del mejor de antaño.

Nadal supo contrarrestar la potencia de Del Potro con un despliegue de todas sus armas, empezando por su drive, con el que contrarrestó al argentino, desarbolado a partir del segundo parcial y que no acertó encontrar la forma de volver a meterse en la semifinal después de encajar un severo parcial de nueve juegos a cero. Una losa que seguramente acrecentó su más delicado estado físico tras dos duros partidos ante Dominic Thiem y Roger Federer.

Campeón en 2009, el argentino soñaba con repetir ocho años después esa hazaña, cuando se le consideró un serio candidato al denominado Big Four y durante una hora apareció esa posibilidad en una abarrotada Arthur Ashe. Sin embargo, Nadal le cerró la puerta sin miramientos y se tomó la revancha de la dolorosa derrota de hace un año en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. La pérdida del primer set auguraba un partido largo, pero el español levantó un vendaval de menos de dos horas para ganarse el derecho a jugar su cuarta final en Flushing Meadows.

Las cosas no comenzaron bien para el número uno del mundo. Del Potro salió con las ideas muy claras a la pista y supo dominar el encuentro, avalado por su poderoso saque, su demoledor drive y, sobre todo, un revés a dos manos que funcionó bien para controlar a su rival, muy centrado en cargar su juego sobre el peor golpe del argentino, que no ofreció ningún resquicio con su servicio.

Nadal, que volvía a cometer más errores no forzados de los habituales, pagaba un despiste y la mala fortuna en el quinto juego para entregar su saque de forma casi definitiva.

Delpo se terminaba llevando la manga y el efecto fue casi inesperado. No por la reacción del español sino por la forma de hacerlo. Rafa desató una "tormenta perfecta" durante 46 minutos que cambió cualquier guion y que desarboló a un oponente que ya no tuvo capacidad de reacción.

Nadal dio un paso adelante, empezó a restar mucho más agresivo y varió su táctica, ayudado por el 'drive' de sus mejores tiempos e imposible de detener para el argentino que casi sin darse cuenta se vio de dominador a estar con el partido empatado tras un rosco y con break abajo en el tercero.

El número uno del mundo estaba lanzado y no se detuvo hasta dar la mano a su rival. Del Potro sólo pudo hacer cinco juegos más en todo el partido y se despidió de cualquier opción ante un oponente que no bajó su nivel y que cerró sin dudas su pase a la final y con su cuadragésimo golpe ganador.

Ahora, en la final del domingo espera Kevin Anderson, novato en estas lides y que frustró la final española al remontar a Pablo Carreño. En la estadística, el sudafricano ha perdido sus cuatro anteriores enfrentamientos y ganando sólo un set.
 

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